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domingo 16 de junio de 2024

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Milei desestimó la compra de aviones chinos

Ganó Estados Unidos: Argentina comprará los F-16

Estados Unidos doblegó a China en la intención que ambos tenían de convencer a Argentina para la compra de aviones de guerra.

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En las últimas horas se confirmó que el presidente Milei tomó la decisión de que Argentina compre los caza F-16 de Estados Unidos. Si bien la operación no está cerrada, y debería confirmarse durante febrero, lo cierto es que la decisión está tomada. Con esto, Milei confirma el giro de la política exterior argentina hacia Occidente.

Las ofertas

Repasemos brevemente la cuestión. Argentina tiene la necesidad de reequipar a su Fuerza Aérea. En este marco, las dos grandes potencias mundiales aparecieron como proveedores. Por un lado, China, con sus JF17 Thunder Bloque III. Las negociaciones, que tenían como pieza central al ex embajador argentino en Pekin, Savino Vaca Narvaja, parecían responder a un alineamiento mayor: China fue uno de los principales apoyos de los gobiernos peronistas de este siglo, con obras de infraestructura y financiamiento. Las negociaciones parecían muy avanzadas, a pesar de los constantes pedidos de Estados Unidos de no avanzar en tal sentido. Siempre se vio la compra de los aviones chinos como una confirmación de un alineamiento no solo ideológico, sino principalmente geopolítico. La llegada de los aviones de China parecía tan concreta que incluso en la propia página web del Ministerio de Economía el nombre de los mismos aparecía en las partidas del presupuesto de defensa por un total de US$ 664 millones. Después lo atribuyeron a un "error de carga". Hasta una comitiva encabezada por el propio jefe de la Fuerza Aérea, Brigadier General Xavier Isaac, había viajado a China para "observarlos en acción".

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Por el otro, Estados Unidos, aparecía con sus cazas F-16 Fighting Falcon. En realidad, se trata de 24 aviones supersónicos en poder de Dinamarca, pero de origen y tecnología estadounidense. Argentina, tras la Guerra de Malvinas en 1982, había perdido la capacidad de comprar armamento y vehículos bélicos a países aliados de Reino Unido. Este último país había impuesto esa norma para impedir el rearme argentino. Es tal el interés de Estados Unidos en que Argentina compre estos aviones que negoció con Reino Unido para que levantara esa restricción. Y lo logró. La oferta de Estados Unidos implica la erogación de 690 millones de dólares.

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La decisión está tomada, pero hay que ejecutarla

Milei cerró la operación en una reciente reunión con el embajador estadounidense, Marc Stanley. Ahora, lo que sigue, es avanzar en las cuestiones operativas. A cargo de la misión está el ministro de Defensa, Luis Petri. Él es el encargado de cerrar con Dinamarca la transacción. Involucrado en la transacción también está el jefe de Gabinete, Nicolás Posse.

Según trascendió, la compra debe cerrarse ante de finalizar febrero. Hasta entonces está vigente una ayuda financiera provista por el Pentágono, ya que el Consejo de Seguridad de la Casa Blanca se bajó la instrucción secreta de ayudar a Argentina. En primera instancia se avanzaría con la incorporación de 16 unidades de una plaza para luego, continuar con otras 6 bi-plazas. Además, se negocia por una aeronave más.

Cómo son los F-16

Se trata de aeronaves de guerra surgidos en los años setenta, pero vigentes hoy en la escena mundial. Por ejemplo, en la guerra entre Ucrania y Rusia. Según Estados Unidos, son aviones de buena maniobrabilidad. "Puede localizar objetivos en todas las condiciones climáticas y detectar aviones que vuelan a baja altura en el radar del terreno", afirma la web de Defensa de aquel país. La empresa General Dynamics, encargada de la comercialización, destacó la ligereza: "Con una carga completa de combustible interno, el F-16 puede soportar hasta nueve veces la fuerza de gravedad". Además, incluyen sistemas de navegación inercial y posicionamiento global mejorados de "alta precisión".

Otras características son sus mecanismos de advertencia y cápsulas de contramedidas modulares que se usan contra amenazas electrónicas aéreas o de superficie. También se destacan por contar con "una arquitectura de sistemas que permiten la expansión de la flexibilidad para realizar ataques de precisión nocturnos y misiones de intercepción". Fuentes técnicas afirman que poseen la última tecnología respecto a visualización y control de cabina. El ángulo del respaldo se amplió de los habituales 13 a los 30 grados, aumentando la comodidad del piloto y la tolerancia a la fuerza de gravedad.

Argentina en la lucha geopolítica

La decisión de Argentina, probablemente, sea más importante para China y Estados Unidos que para nuestro propio país. Más allá de que las Fuerzas Armadas en general nunca lograron un rearme sólido luego de la Guerra de Malvinas, lo cierto es que el país no enfrenta amenazas bélicas. Sin embargo, no menos cierto es que los países limítrofes tienen un equipamiento superior.

Ante la inexistencia de una amenaza bélica, entonces, la importancia pasa por el combate geopolítico. El giro que dio Milei a la política exterior de Argentina tiene, con esto, su segunda decisión rutilante que marca para quién juega. Podría decirse que la primera fue rechazar la incorporación de Argentina a los BRICS, pero esta tiene un impacto mucho mayor. Estados Unidos intenta ir limitando el avance de China en la región. Y la tecnología de los aviones de guerra es un punto más que sensible en esta avanzada. Argentina decidió alinearse fuertemente con Estados Unidos y Occidente. Esta decisión así lo demuestra.

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Sin embargo, como toda decisión, hay costos. Argentina deberá pensar seriamente qué vínculos quiere tener con China. Nuestro país es parte de la Nueva Ruta de la Seda china, la estrategia con la que Xi Jinping va por el mundo ofreciendo obras de infraestructura y financiamiento. Además, Argentina depende de China, por ejemplo, para la compra de commodities producidas por nuestro país. Dicho de otra manera, Argentina depende de China para obtener buena parte de los dólares que necesita que ingresen por exportaciones para fortalecer las reservas del Banco Central. ¿Milei se animará a sacar al país de la Nueva Ruta de la Seda? ¿Xi Jinping mermará la compra de soja y derivados y buscará nuevos proveedores? Estados Unidos puede reemplazar a China como proveedor de aviones de guerra pero no podrá reemplazarlo como primer consumidor de nuestras materias primas.

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