Santiago Cafiero volvió a dejar señales confusas por parte del gobierno. Hace unas semanas habíamos destacado en dos notas que marcaban la relativización de la postura argentina respecto de los derechos humanos en Venezuela. Por un lado, las declaraciones del Presidente Alberto Fernández respecto de que los conflictos en el régimen de Maduro se han ido disipando, lo que valió la queja de Amnistía Internacional y luego el envío de una carta de ésta organización y otras Ong´s de Derechos Humanos que le solicitaban intervenir por la libertad de presos políticos.
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Santiago Cafiero y los derechos humanos en Venezuela,
No conforme con esta insólita relativización de la grave situación de Derechos Humanos en Venezuela, el canciller Santiago Cafiero dio un argumento que raya lo ridículo para justificar la postura que viene tomando el gobierno argentino. En el marco de su exposición como canciller ante la comisión de relaciones exteriores, intentó defender la posición oficial sobre los derechos humanos en Venezuela y para ello realizó una pirueta dialéctica que expuso ese parecer de forma mas polémica:
Habría que recordarle al canciller Santiago Cafiero, que sí existen denuncias sobre claras violaciones a los derechos humanos en Venezuela, con presos políticos y anormalidades de los procesos electorales, justamente similar a lo que pasa en los otros dos países nombrados como " objeto de la obsesión de la prensa dominante": Nicaragua, con Daniel Ortega entronizado en el poder y Cuba con el postcastrismo que no movió un ápice en una mayor democratización de la isla.
Luego intentó disimular este papelón tanto político y diplomático, porque nombra tanto a Argentina, país del cual es funcionario y a Colombia y Chile, que recibieron una crítica sobre la cuestión de derechos humanos, por parte de un ministro de relaciones exteriores de otro país, intentando emparentar la violencia institucional, que si existirá, pero que no tiene nada que ver con la violación de derechos humanos, cuando se habla de ello.
No contento con ello, lamentó la ruptura de relaciones con Venezuela, llevada adelante por el gobierno de Macri, de paso para criticar a la gestión de Cambiemos, sin caer en la cuenta, que en todo caso, tampoco el gobierno de Alberto Fernández que está en el poder desde 2019 ha nombrado un embajador y que en realidad si existe un encargado de negocios, a cargo de la embajada, lo cual indica la inexistencia de la ruptura mencionada. Esto último le valió la crítica de su antecesor Felipe Solá, que dejó además expuesta cierta incapacidad por parte del actual canciller.