Desde EL ARCHIVO nos hemos referido en innumerable cantidad de notas a la presencia del espionaje de Rusia en América Latina. Desde el caso del resonado caso del matrimonio que vivió en Buenos Aires a la extensa red bajo el nombre de "Proyecto Lakhta". Si bien este caso se refiere a un detenido en Brasil, también poseía DNI argentino.
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Rusia repatría un espía detenido en Brasil con documentos argentinos
Brasil expulsará al ciudadano ruso Sergey Vladimirovich Cherkasov, señalado como presunto agente del servicio de inteligencia militar de Rusia.
La pista Argentina sobre el espionaje ruso
En Junio de 2024, en EL ARCHIVO publicamos una nota sobre el anuncio de el entonces vocero del gobierno de Argentina y ex jefe de gabinete, Manuel Adorni, que reveló de una investigación del servicio de inteligencia que culminó con la detención de dos ciudadanos rusos, el líder de una organización denominada ‘La Compañía’ que fue identificado como Lev Konstantinovich Andriashvili, un ciudadano ruso radicado en Argentina, acusado de ser el encargado de recibir el financiamiento y promover vínculos con los colaboradores locales. y su esposa, Irina Iakovenko, también radicada en Argentina. Según el Gobierno argentino, esta entidad tendría por objetivo “conformar un grupo de personas leales a los intereses de Rusia para desarrollar campañas de desinformación e influencia contra el Estado argentino”, a través de la creación y difusión de contenidos en redes sociales, influencia sobre ONG locales y obtención de información política, entre otras tareas.
Aún estaba fresco el antecedente, que también salió en EL ARCHIVO de el caso de Ludwig Gisch que decía haber nacido en Namibia aunque luego se radicó en la Argentina y obtuvo la ciudadanía y su mujer que decía llamarse María Rosa Mayer Muños y ser oriunda de Grecia, aunque también aclaró ser argentina por opción. Tuvieron dos hijos y poco antes de la pandemia decidieron emigrar a Europa. En Buenos Aires vivieron en el noveno piso alquilado en O’Higgins al 2100, esquina Mendoza, en plena Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo en 2022 afirmaron que estaban hartos de la inseguridad de las calles de Buenos Aires, y se radicaron en Eslovenia. Allí fueron detenidos, en realidad eran Artem Dulcev y Anna Dulcev, admitieron los cargos de espionaje debido a que eran "agentes encubiertos"y retornaron a su país, donde fueron recibidos por el presidente ruso.
El caso del falso brasilero y la conexión con Argentina
El 31 de marzo de 2022, Victor Muller Ferreira abordó un avión en el aeropuerto internacional de Sao Paulo, en Brasil. Se dirigía a los Países Bajos, donde debía comenzar una pasantía en la Corte Penal Internacional. Pero al aterrizar, se supo rápidamente que no era el brasileño que decía ser. La agencia de seguridad nacional neerlandesa, la AIVD, lo identificó como Sergey Vladimirovich Cherkasov, ciudadano ruso de 36 años. Lo acusó de ser espía del GRU (la inteligencia militar rusa) y lo envió en el primer vuelo de regreso a Brasil, donde fue rápidamente arrestado. Inicialmente fue condenado a 15 daños prisión en Brasil por usar documentos falsificados, luego la pena se rebajó a 5 años y prontamente será regresado a su país de origen expulsado de Brasil.
No obstante, donde los casos se conectan a una existencia de una red de espionaje en América Latina es que como parte de su “leyenda” como “Muller Ferreira”, Cherkasov decía que había estudiado en el “Lengüitas”, de la ciudad de Buenos Aires. Dijo también que durante años había vivido en un departamento de la avenida Callao 862. Y que adoraba el aroma de las medialunas recién horneadas que ascendía del local contiguo cada mañana. El primer dato certero que se conoce sobre Cherkasov se retrotrae a 2009, cuando ingresó por primera vez a la Argentina. Fue por unos días y en las mismas fechas en que estuvo otro espía ruso, Artem Dultsev, con la fachada falsa de “Martín Hausmaninger” y antes de su metamorfosis como Ludwig Gisch, cuando se instaló con su esposa María Rosa Mayer Muños –en realidad, Anna Dultseva– en la calle O’Higgins de Belgrano.