22 de julio de 2025 - 19:48 Por Redacción El Archivo El futuro embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, dejó claro ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense una estrategia clara y contundente: "expulsar a China poco a poco" del Argentina. Durante su audiencia de nominación, el médico cubano-estadounidense designado por Donald Trump no ocultó las intenciones de Washington de disputar la influencia del gigante asiático en territorio argentino, en un contexto donde las relaciones sino-argentinas experimentaron un giro pragmático bajo la administración de Javier Milei.
Las declaraciones de Lamelas llegan en un momento particularmente significativo. Apenas días antes de su comparecencia, el gobierno de Milei autorizó el ingreso de ciudadanos chinos sin visa argentina, una medida que contrasta llamativamente con la retórica inicial del presidente libertario, quien durante su campaña electoral había declarado que "no hacemos pactos con comunistas" y prometía distanciarse de Beijing.
La evolución pragmática de Milei hacia China
La transformación de la posición de Milei respecto a China es uno de los aspectos más llamativos de su política exterior. En agosto de 2023, como candidato presidencial, declaró que no haría "pactos con comunistas" y posteriormente declinó la invitación para que Argentina se uniera al bloque BRICS dominado por China. Sin embargo, la realidad económica del país impuso un cambio de rumbo. Argentina tiene una debilidad estructural en sus reservas públicas, y China funciona como un soporte financiero a través de un swap por 5.000 millones de dólares con libre disponibilidad.
El punto de inflexión se produjo cuando Milei se reunió con Xi Jinping en noviembre de 2024, marcando un giro pragmatico evidente. Este cambio de postura no pasó desapercibido para los analistas, quienes atribuyen la decisión a consideraciones puramente económicas ante la crisis financiera argentina.
La estrategia de Estados Unidos: provincia por provincia
Lamelas delineó una estrategia minuciosa para contrarrestar la presencia china en Argentina. Durante su exposición ante el Senado, explicó que "hay 23 provincias, y cada una tiene su propio gobierno, que puede negociar con fuerzas externas, con los chinos u otros para ir y hacer proyectos en esa provincia en particular". Su propuesta implica un trabajo territorial intensivo: "Una de mis funciones como embajador sería viajar a todas las provincias y dialogar, y tener una verdadera asociación con esos gobernadores".
El enfoque estadounidense reconoce la complejidad del sistema federal argentino, donde las provincias mantienen autonomía para establecer acuerdos comerciales y de inversión. Lamelas identificó esta descentralización como una oportunidad para Beijing, pero también como una debilidad que Washington puede explotar. Su plan incluye trabajar directamente con gobernadores provinciales para "eliminar la corrupción" y ofrecer alternativas estadounidenses a las inversiones chinas.
El contexto económico que complica la disputa geopolítica
La realidad económica argentina presenta desafíos significativos para la estrategia estadounidense. Aunque China dejó de ser el segundo socio comercial de Argentina en marzo de 2024, siendo reemplazada por la Unión Europea, el país asiático mantiene una presencia económica crucial a través de acuerdos financieros y de intercambio de divisas. La reciente reunión entre Milei y Xi Jinping se produjo en un momento crucial para redefinir las prioridades en la relación bilateral, especialmente considerando el litio como recurso estratégico.
Lamelas propuso medidas concretas para competir con China en el ámbito comercial. "Una de mis funciones como embajador será reducir las barreras comerciales no arancelarias que existen actualmente, impuestos atrasados, controles de divisas, retrasos portuarios", declaró ante los senadores estadounidenses. Su estrategia apunta a crear condiciones más favorables para las empresas estadounidenses, prometiendo que estos esfuerzos "van a mejorar nuestras relaciones con la Argentina y empujar a China fuera poco a poco".
El futuro embajador también destacó la importancia de la protección de la propiedad intelectual, un tema sensible en las negociaciones comerciales. "Las compañías farmacéuticas norteamericanas y otras compañías no cuentan con la misma protección de la propiedad intelectual que tienen en Estados Unidos", señaló, indicando que presionará para establecer estándares globales en este aspecto.
Trump y Milei: una alianza estratégica
Las declaraciones de Lamelas reflejan la valoración que hace Washington de la relación personal entre Trump y Milei. "Trump ve a Milei como un amigo. Entiende que la Argentina es un socio en América del Sur. La Argentina es esencial, crítico para oponerse a regímenes autoritarios como Venezuela y China", afirmó el futuro embajador. Esta percepción coloca a Argentina en una posición privilegiada dentro de la estrategia regional estadounidense.
La audiencia de confirmación de Lamelas reveló que la Casa Blanca ve en Argentina una oportunidad única para construir un modelo de cooperación que pueda replicarse en otros países latinoamericanos. "Creo que nuestra relación entre Estados Unidos y la Argentina será un ejemplo brillante para el resto de América Latina", declaró ante los senadores, sugiriendo que el caso argentino podría convertirse en un modelo para contrarrestar la influencia china en toda la región.
Las declaraciones de Lamelas no son un caso aislado en la estrategia estadounidense. En abril de 2024, el secretario del Tesoro Scott Bessent visitó Buenos Aires y respaldó públicamente el programa de ajuste de Milei, pero también expresó preocupaciones específicas sobre los vínculos financieros con China. Bessent se refirió directamente al swap de monedas entre el Banco Central argentino y el Banco Popular de China, que implica un crédito en yuanes por 18.000 millones de dólares. "Creo que, a medida que esta administración mantenga su política económica inflexible, deberían eventualmente tener suficientes entradas de divisas para poder pagarlo", sugirió el funcionario, insinuando que Argentina debería cancelar el acuerdo si logra acumular reservas suficientes. Además, Bessent advirtió sobre la estrategia china en América Latina: "Lo que intentamos evitar con Latinoamérica es lo que ha ocurrido en el continente africano, donde China ha firmado varios acuerdos rapaces que se presentan como ayuda, donde se han apropiado de derechos mineros y han añadido enormes cantidades de deuda a los balances de estos países".
El desafío para Washington será navegar la compleja realidad de un gobierno argentino que, aunque ideológicamente afín en muchos aspectos, mantiene vínculos económicos pragmáticos con Beijing. La reciente decisión de permitir el ingreso de ciudadanos chinos sin visa demuestra que, más allá de las simpatías políticas, Milei seguirá priorizando los intereses económicos inmediatos de Argentina en su relación con ambas potencias mundiales.