Javier Milei, presidente de Argentina, ha mantenido en estos 2 años de mandato, un discurso muy cercano a los EEUU y sobre todo a Donald Trump. Sin embargo, a pesar de los dichos, no ha dejado de tener una fuerte relación comercial con China. Prueba de ello, es la reciente reunión bilateral entre los cancilleres de ambos países.
Una relación fluctuante con China, al menos en los discursos.
La relación entre Milei y China, uno de los principales socios comerciales del país de Argentina, comenzó decididamente mal. Tanto durante su campaña como tras haber sido electo, Milei fue particularmente duro con China. "No solo no voy a hacer negocios con China. No voy a hacer negocios con ningún comunista. Soy un defensor de la libertad, de la paz y de la democracia", había manifestado el ahora presidente antes del balotaje, cuando radicalizó el discurso de campaña al punto de hablar de ruptura de relaciones con China por considerarlo una dictadura comunista.
Sin embargola primera semana luego de su asunción, esta relación parecía tomar un cauce más normalizado, cuando Xi Jinping lo felicitó por su triunfo electoral. Como contrapartida el flamante presidente, en compañía de su canciller, Diana Mondino, recibieron a Wu Weihua, vicepresidente de la Asamblea Popular de China. Tras la reunión, la propia Mondino declaró que se habló acerca de establecer una “relación de largo aliento, abordar inversiones potenciales y promover la transparencia en los acuerdos bilaterales”.
Luego de esto, Argentina demoró en el nombramiento de su embajador en China tras la salida de Sabino Vaca Narvaja. Se nombró en el cargo a Marcela Barone, encargada de negocios de la embajada china. Aunque el nombramiento haya sido provisorio, la actitud generó malestar en el gigante asiático por considerar que se dejaba en el cargo a alguien de bajo rango diplomático. Generalmente los encargados de negocios quedan a cargo de sedes diplomáticas cuando la relación pasa por un mal momento o el vínculo es casi nulo. Finalmente se designó a Marcelo Suárez Salvia, quien fue representante argentino ante la República de Trinidad y Tobago, ante San Vicente y las Granadinas y ante Granada, además de tener una extensa carrera diplomática. Tampoco debemos olvidarnos de la novela de los aviones caza F17 de fabricación china que tras dos años de coqueteó e inspecciones se desechó totalmente y fueron reemplazados por unos F16 estadounidenses,
Sin embargo la primera señal de acercamiento vino por el tema del swap. Esa cuestión es central para Milei en el vínculo con China. Ya en diciembre pasado de 2023 , a pocos días de asumir y mientras daba señales discursivas hostiles, el presidente envió una carta a Xi Jinping solicitando la renovación del swap, que venció por estos días. El acercamiento se dió a través de Wu Weihua, enviado especial de XI Jinping a la asunción presidencial. El paso inicial estaba dado. El Banco Central informó que renovó la totalidad de los vencimientos del swap tomado con el Banco Central de China. Es decir, los 5.000 millones de dólares mencionados. Tras este acuerdo entre países, el vencimiento que ocurría a fin de este mes fue pasado a julio de 2026 y si el acuerdo del swap fue un punto de acercamiento, mucho más aún, son las declaraciones en una entrevista con Susana Giménez, donde el presidente argentino afirmó muy suelto de cuerpo que : “me sorprendí gratamente con China”, “Tuvimos una reunión con el embajador y al otro día nos destrabaron el swap. China es un socio comercial muy interesante porque ellos no exigen nada. Lo único que piden es que no los molesten”.
Vínculos comerciales inalterables
Es por ello, que más allá de lo discursivo, los vínculos comerciales entre Argentina y China se han mantenido inalterables, prueba de ello es la reciente reunión bilateral entre los cancilleres de ambos países. Al respecto, el jefe de la diplomacia argentina afirmó que
El intercambio (entre ambos países) ha crecido significativamente bajo la presidencia de Javier Milei”, “Dialogamos sobre la ampliación de exportaciones argentinas, nuevas inversiones y los avances en proyectos como las represas del sur. También destacamos la puesta en marcha del nuevo vuelo Shanghái–Buenos Aires, operativo desde el 4 de diciembre de 2025, que fortalece la conectividad y genera beneficios para los pasajeros, el turismo y los negocios. Y compartimos los beneficios del RIGI en esta nueva etapa económica de la Argentina y los avances en la estabilización macroeconómica, que fortalecen la previsibilidad y generan mejores condiciones para invertir y comerciar.
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Los cancilleres de Argentina y China reunidos en Alemania
Según información oficial, el flujo comercial entre la Argentina y China arrojó en 2025 un saldo negativo de USD 5.652,6 millones, como resultado de exportaciones por USD 12.770,9 millones y USD 18.423,5 millones de importaciones.