De Rusia a Argentina: el líder de la secta volverá a prisión
La Justicia anuló el beneficio que le había dado un juez al ciudadano de Rusia, Konstantin Rudnev acusado de encabezar la secta "Ashram Shambala" en Bariloche.
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La Cámara Federal de Apelaciones de General Roca, Rio Negro, Argentina, resolvió revocar la prisión domiciliaria de Konstantin Rudnev y ordenó que este ciudadano ruso acusado de liderar una red de trata de personas bajo la fachada de una comunidad espiritual regrese al penal de Rawson. La decisión fue adoptada tras una audiencia en la que se analizó su situación procesal y el supuesto deterioro de su estado de salud, argumentos que la defensa había presentado para solicitar el beneficio.
El tribunal integrado por los jueces Richard Fernando Gallego y Simón Pedro Bracco hizo lugar al recurso presentado por la Fiscalía y concluyó que no existen pruebas médicas objetivas que justifiquen la morigeración de la prisión preventiva. La defensa de Rudnev, encabezada por los abogados Carlos Broitman, Fabián Lekerman, Natalí Roitman y Mariano Egidi Vega, había alegado que el imputado perdió aproximadamente 50 kilos desde su detención y que enfrenta dificultades por la barrera idiomática para recibir atención médica en prisión.
Sin embargo, la Cámara señaló que "no existe un dictamen pericial y menos un informe con la calidad de ser un informe científico sobre el estado de salud del imputado Rudnev". El fallo destaca que la decisión del juez de Garantías Gustavo Javier Zapata, quien había concedido la domiciliaria días atrás, se basó únicamente en informes de médicos de parte sin la intervención del Cuerpo Médico Forense, tal como exige el artículo 32 de la Ley 24.660. Los fiscales Fernando Arrigo, Gustavo Révora y Tomás Labal también advirtieron que Rudnev se había negado a realizarse estudios médicos solicitados desde julio del año pasado.
De Rusia a Argentina: un secta peligrosa
Konstantin Rudnev fundó en 1989 la organización "Ashram Shambala" en Siberia, Rusia. Lo que comenzó como un grupo de yoga y meditación se expandió rápidamente, pero pronto surgieron denuncias por prácticas coercitivas, abuso de poder y delitos sexuales. En 2013, Rudnev fue condenado en Rusia a 11 años de prisión por crímenes sexuales cometidos contra sus seguidoras. Tras recuperar su libertad y evadir autoridades en Europa, llegó a la Argentina con el objetivo de reconstruir el núcleo de su organización en Sudamérica.
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Las investigaciones judiciales y los allanamientos realizados revelaron un sistema de control absoluto sobre los seguidores. Entre las evidencias halladas se encuentran dietas extremas y ayunos forzados utilizados como castigo, privación del sueño y aislamiento del entorno familiar, propiedades con ventanas tapadas y habitaciones cerradas bajo llave, y la obligación de entregar bienes y dinero a la organización. El modus operandi detectado incluía la captación mediante engaño y una coerción psicológica extrema, aprovechándose del aislamiento y la dependencia económica de sus miembros.
Cerca del juicio oral
Actualmente, la causa se encuentra en su etapa final y está próxima a ser elevada a juicio oral. Rudnev, junto a otras 20 personas, enfrenta cargos por explotación sexual y reducción a la servidumbre. Entre los casos bajo investigación se encuentra el de una joven rusa que llegó al país embarazada para tener a su bebé en Bariloche, presuntamente captada por esta red, aunque ella niega ser una víctima. Tras el fallo de este miércoles, la defensa dejó planteada reserva de casación mientras el exsoldado y autoproclamado gurú continuará privado de su libertad.