Venezuela e Irán mantienen relaciones tan cálidas como el clima del país sudamericano desde hace años. Impulsadas desde los tiempos de Hugo Chavez, creador de este socialismo bolivariano y mentor del actual Presidente Nicolás Maduro, ya en marzo de 2005 el gobierno de Venezuela firmó una ley de cooperación entre ambos gobiernos en materia económica, cultural, científica y tecnológica, conversado en el 2001 durante la visita de Hugo Chávez, por cinco años, renovables suscrito en Teherán a fines de agosto de 2004. Relación fuertemente reforzada por Nicolás Maduro.
Venezuela presentó drones hechos en Irán con ensamble propio
Con el tiempo esos vínculos fortalecidos por la enemistad de ambos regímenes con EEUU y la fortaleza para sostener su gobiernos en base a la producción de petróleo, ya que ambos países sufren importantes embargos económicos se fue trasladando a áreas estratégicas y de seguridad. Por eso no es extraño la vinculación entre el avión de la empresa aeronáutica Conviasa y la iraní Mahan Air, esta última sospechada de dar soporte logístico a grupos considerados terroristas, cuestión que ya abordamos en www.elarchivo.com
Sin embargo, esta relación avanzó mucho más al convertirse directamente en socios de emprendimientos armamentísticos como ocurrió durante el desfile conmemorativo de la independencia de Venezuela con los drones Mohajer-2, que ahora se los conoce como Antonio José de Sucre-100 (ANSU-100). Son dispositivos que fueron modernizados y ensamblados en Venezuela. Además, durante el evento presentaron el dron Antonio José de Sucre-200 (ANSU-200), fabricado con diseño venezolano y supervisión iraní.
La cadena estatal Venezolana de Televisión destacó que la observación, reconocimiento y ataque, con capacidad anti tanque y anti personal, son los atributos de los drones iraníes. Según describió el narrador del desfile, la aeronave no tripulada cuenta con «ala volatoria, velocidad, alto sigilo y capacidad de observación, reconocimiento, ataque, caza anti drones y supresión de defensa aérea enemiga».
Es fundamental recordar que en Junio, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, había visitado Irán, donde firmo un convenio de cooperación integral de alto nivel, seguramente fuera de los eufemismos, se trata directamente de estas adquisiciones de tipo bélico que hacen acrecentar la vinculación entre ambos países y reforzar la presencia de Irán en el continente. Sin embargo, a pesar de ésta muestra de poderío militar, Nicolás Maduro no estuvo presente sino que utilizaron un muñeco inflable con bigote y un discurso de 5 minutos en altavoz, dada el temor que tiene sobre su seguridad personal.
Todo esto se presenta en la previa de una importante demostración de fuerza conjunta con las fuerzas militares de Rusia, Irán y China en Venezuela en agosto próximo para participar en unos ejercicios armados denominados los 'Sniper Frontier' (comandos de élite).