Rusia sigue padeciendo reveses en la guerra en Ucrania. Muy lejos de los objetivos planteados con la invasión del 24 de febrero a Ucrania, las tropas de Putin sumaron un nuevo retroceso, al margen de denominarlo reagrupamiento, que da cuentas claras de lo costoso que le está saliendo esta aventura bélica a Vladimir Putin.
Rusia retira las tropas de Jerson
Hace dos meses habíamos marcado en EL ARCHIVO, los primeros movimientos rusos en ese sentido, Rusia no estaba perdiendo la guerra, no lo está haciendo ahora tampoco, pero sigue sufriendo los embates de una defensa de Ucrania, que pasó a una fase ofensiva para recuperar territorio invadido por Rusia. La salida de Jerson es además simbólica, porque se trató del primer centro urbano ocupado en Febrero y porque es la capital de una de las regiones que Kremlin anexó en referendums de nulo reconocimiento internacional.
Este movimiento se conoció recientemente al hacerse pública la orden del ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, ordenó a las tropas que se retiraran de la orilla occidental del río Dniéper.
En diálogo con EL ARCHIVO, Oleksandr Slyvichuk, analista político del Instituto Ucraniano de Política Internacional afirmó que : "
No obstante, esto ha sido tomado con escepticismo en Ucrania, El asesor de la oficina presidencial ucraniana Mykhailo Podolyak reaccionó con escepticismo. "Las acciones dicen más que las palabras. No vemos indicios de que Rusia vaya a marcharse de Jersón sin luchar", tuiteó. Podolyak afirmó que todavía hay tropas rusas en esa ciudad y que se están enviando hacia la región soldados adicionales. "Ucrania libera territorios en base a datos de sus servicios de inteligencia y no a declaraciones escenificadas en televisión" concluyó