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Ultimátum de Estados Unidos

Delcy Rodríguez debe elegir entre el narco y la historia

Estados Unidos tiene un mensaje claro para Delcy Rodríguez la cooperación tiene un precio y ese precio se llama ruptura total con el narcotráfico.

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1 de marzo de 2026 - 18:30

Al cumplirse un mes del operativo que capturó a Maduro, Delcy Rodríguez mostró un tono conciliador hacia Estados Unidos. "Podemos construir una agenda de trabajo desde nuestras diferencias", dijo la presidenta interina. "Las controversias con el Gobierno de los EEUU deben hacerse de manera diplomática, por el diálogo político." Las palabras representan un cambio radical respecto al discurso antiimperialista que caracterizó al chavismo durante décadas. Para Washington, sin embargo, las palabras no alcanzan: lo que se exige son hechos.

Narcotráfico como eje de la negociación

El punto central de la negociación entre Caracas y Washington es el narcotráfico. Maduro fue acusado formalmente de narcoterrorismo y durante años el Estado venezolano funcionó, según fiscales estadounidenses, como una narcodictadura que facilitó el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos y Europa. Figuras como Diosdado Cabello, quien sigue teniendo influencia sobre las fuerzas armadas venezolanas, están acusadas en tribunales estadounidenses por graves cargos de narcotráfico, lo que complica enormemente la tarea de Rodríguez: limpiar la casa sin que la casa se derrumbe sobre ella.

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Iria Puyosa, investigadora del Atlantic Council, señaló que la coalición gobernante, encabezada ahora por Rodríguez, enfrenta un reto sin precedentes: satisfacer las exigencias de Estados Unidos mientras evita una fractura interna o un golpe militar. Es un equilibrio difícil. Las estructuras narco dentro del chavismo no van a desmantelarse solas, y los sectores más radicales del movimiento no están dispuestos a entregar lo que construyeron durante años. Rodríguez lo sabe. Washington también.

Una única oportunidad

El mensaje de Estados Unidos es, no obstante, también una oportunidad. Trump declaró en Davos: "Delcy está haciendo un gran trabajo y Venezuela está funcionando muy bien." El elogio presidencial, con toda su ambigüedad, es también una señal: mientras Rodríguez coopere, tiene respaldo. La presidenta interina propuso además un marco legal para que las empresas petroleras extranjeras tengan el control operacional de la producción y disponibilidad de petróleo para comerciar La Política Online, lo que indica una disposición a ceder en los terrenos económicos que más le interesan a Washington.

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Rodríguez está parada en un cruce de caminos que la historia juzgará con dureza o con gloria. Puede ser la líder que desmanteló las redes narco que corrompieron a Venezuela durante años y abrió paso a una era de cooperación internacional, recuperación económica y libertades civiles. O puede ser la figura que prolongó la agonía de un régimen en sus últimas horas, incapaz de romper con los poderes que la rodean. El tiempo apremia: Washington no tiene paciencia infinita, el pueblo venezolano tampoco. La oportunidad existe. Pero tiene fecha de vencimiento.

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