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El uso de las fake news

Rusia, China e Irán y la utilización de la IA para desinformar

La utilización de nuevas tecnologías como generador de fake news es un proceso llevado adelante sobre todo por regímenes autocráticos como Rusia, China e Irán.

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24 de septiembre de 2026 - 13:55 Por Uriel Salamon

Hay una vieja frase que afirma que la primera víctima de una guerra es la verdad. Esta frase ha tomado mayor fuerza en el siglo XXI con la utilización mal intencionada de la IA. Rusia ha desarrollado programas de gobierno al respecto, pero también China e Irán siguen esa línea.

La IA y la delgada línea de la tecnología dual

La UNESCO definió a la Inteligencia Artificial (IA) como “máquinas capaces de imitar ciertas funcionalidades de la inteligencia humana incluyendo la percepción, el aprendizaje, el razonamiento, la resolución de problemas, la interacción del lenguaje e incluso la producción creativa”. Diversos asistentes virtuales como Siri, Google Assistant o Alexa utilizan esta tecnología para comprender y responder requerimientos de los usuarios. El largo alcance de la misma, lleva a que esté presente en juegos en línea; teléfonos celulares inteligentes; herramientas de traducción automática; reconocimiento facial como factor de seguridad en dispositivos; aplicaciones para automatización de tareas repetitivas como chatbots; aplicaciones para creación o edición de textos, imágenes, voces, videos, e incluso música; vehículos autónomos y análisis de datos en medicina.

No obstante, lo que en muchos casos resulta un simplificación de la vida moderna, en otros puede convertirse en un arma de doble filo con el concepto de la tecnología dual, es decir la utilización de determinadas herramientas legítimas de tecnología para un uso que no lo es tanto. Hemos publicado en EL ARCHIVO en innumerable oportunidades notas vinculadas a sospechas que China abusa de la tecnología dual para otros fines. No obstante, no es el único régimen autocrático que recurre a estas armas.

Justamente, regímenes donde el respecto a las libertades individuales, de prensa, de expresión y de libre información, estas herramientas son utilizadas para difundir noticias falsas y/o generar apoyo para las causas de sustentan. Nos referiremos entonces a 3 regímenes con capacidad para generar este uso pernicioso de la IA: Rusia, China e Irán.

Rusia y el Estado al servicio de la desinformación

Es ampliamente conocido el entramado de inteligencia armado por Vladimir Putin, que antes de llegar al poder político, fue un encumbrado miembro del servicio de inteligencia. Existen sospechas que todos los casos que parecen aislados, tienen un denominador común, su vinculación con el proyecto "Protecto Lakhta", el mismo toma el nombre del barrio en el que se fundó la agencia y cuya misión era difundir falsa información en todo el mundo. Al principio los objetivos eran Ucrania y otros países europeos. Pero con el avecinarse de las elecciones presidenciales de 2016 el foco principal comenzó a ser Estados Unidos. intervinieron en cientos de cuentas en las redes sociales, creando perfiles falsos de estadounidenses para que se transformaran en "líderes de la opinión pública" e inflamar el debate a través del "soporte a grupos radicales, usuarios descontentos con la situación social y económica y movimientos sociales de oposición". Un informe revela que la organización compartió 80 mil posteos entre 2016 y 2017. Según Facebook, más de 126 millones de estadounidenses vio en algún momento la propaganda rusa. Hubo 131 mil tuits y más de 1000 videos subidos a YouTube.

De hecho, la desinformación es una de las armas más importantes y de mayor alcance del Kremlin. Rusia ha puesto en práctica el concepto de competencia perpetuamente adversaria en el entorno de la información, fomentando el desarrollo de un ecosistema de desinformación y propaganda. Este ecosistema crea y difunde narrativas falsas para promover estratégicamente los objetivos políticos del Kremlin. Todo, desde los derechos humanos y la política medioambiental hasta los asesinatos y las campañas de bombardeos que matan a civiles, son objetivos de estas campaña de desinformación de Rusia.

Un claro ejemplo fue la viralización en sitios web prorrusos de versiones según las cuales el primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, habría intentado vender con descuento el oro de la mina Amulsar a compañías turcas. La cuestión es que la información resultó ser completamente falsa; pero lo preocupante del asunto es que, al preguntarle a chatbots de IA por la veracidad de esta información, estos respondieron que era cierta. las autoridades europeas señalan a “Pravda” como la red de propaganda prorrusa que estaría detrás de esta estrategia. La red está compuesta por varios sitios web que republican contenido alineado con el Kremlin. Investigaciones previas de NewsGuard - que citan estadísticas de la organización sin ánimo de lucro American Sunlight Project- sostienen que esta red produjo 3,6 millones de artículos durante 2024, con el objetivo de saturar internet con desinformación e influir en las respuestas que dan los modelos de IA.

China y su búsqueda de influenciar en la guerra comercial con EEUU

China es otro de los regímenes donde la democracia, el respeto a los derechos humanos y sobre todo la libertad de expresión no existe, al punto que continúan desde hace más de medio siglo con un sistema de partido único, el PC y desde donde emanan todas las decisiones, incluso las de utilizar todas las herramientas tecnológicas disponibles para influenciar sobre su postura en economía y comercio.

En mayo de este año, Kevin O’Leary, conocido por su rol en Shark Tank, reportó en sus redes sociales una actividad anómala en sus cuentas de X (antes Twitter) e Instagram. Su equipo técnico digital detectó un aumento súbito y masivo de mensajes directos y tráfico en esas plataformas. El análisis preliminar identificó una oleada de cuentas automatizadas que replicaban mensajes y ataques coordinados, en su mayoría con origen fuera de Estados Unidos. La investigación interna detectó que el contenido visual y textual difundido por los bots provenía de organizaciones como el Party for Socialism and Liberation y People’s Dispatch, grupos investigados en el Congreso estadounidense. O’Leary aseguró que, al rastrear los flujos financieros, encontró “cientos de millones de dólares” transferidos por medio de estructuras opacas y diversas entidades, con origen en China y conexiones directas o indirectas con el Partido Comunista Chino (PCC).

Asimismo, hace unos días, X detectó y eliminó una red de 200.000 cuentas automatizadas vinculadas a China que difundía contenido adverso a los centros de datos de inteligencia artificial en Estados Unidos, según anunció la plataforma. Parte de esas cuentas publicó material orientado a influir en el debate sobre política energética y de IA, aunque la efectividad real de la operación está en disputa.

Por otra parte, la cuestión Taiwan, que tanto interés le genera a China, no pasó desapercibida, la oficina de Seguridad Nacional de Taiwán detectó casi 100 grupos de cuentas sospechosas que difundieron más de 9.000 mensajes divisivos en redes sociales después de la reunión entre el presidente de Estados Unidos Donald Trump y el jefe del régimen chino Xi Jinping y buscó instalar dos ideas: que la reunificación traería paz y que el respaldo de Estados Unidos a Taiwán es incierto. Todas las cuentas tenían un punto en común, replicar propaganda o narrativas de medios alineadas con el Partido Comunista Chino

Irán y la " guerra santa" tecnológica

Si hay algo que la llamada revolución islámica de 1979 ha dado al mundo es el combustible ideológico para lo que el histórico Islam denominaba Jyad, traducido como " guerra santa", la búsqueda de la imposición de valores a la cosmovisión occidental. Durante años, eso se manifestó básicamente de atentados alrrededor del mundo, organizados y financiados por la República Islámica de Irán, como lo fueron por ejemplo los ocurridos en Argentina en 1992 contra la sede diplomática de Israel y en el 1994 contra el edificio de la Asociación Mutual Israelita Argentina(AMIA). Mas aquí en el tiempo, el luctuoso y barbárico ataque que Hamas protagonizó el 7 de Octubre de 2023 en el sur de Israel que ocasionó el último conflicto entre Israel y los palestinos, en esta ocasión entrenados y armados por Irán que utilizó a Hamas y a Hezbolla en el Líbano para atacar a Israel, antes de los enfrentamientos directos en 2025 y 2026 con misiles y drones.

Sin embargo, estas no fueron las únicas herramientas utlizadas por Irán, país gobernado hace casi 50 años por una teocracia y donde como en Rusia o en China, los casos antes citados, no existe la democracia, el respeto por los derechos humanos , la libertad de expresión y todo se informa de forma controlada por el régimen, gobierno que utilizó también herramientas tecnológicas para difundir ideas que sustentaran su propósito destructivo e incluso buscar fortalecer la idea de que Israel generó un genocidio en Gaza, aunque la definición de ello no se cuadre en lo más mínimo a la que ocurrió en Gaza.

Entre imágenes de casas bombardeadas y calles devastadas en Gaza, algunas destacaban por el horror absoluto: bebés ensangrentados y abandonados. Vistas millones de veces en línea desde que comenzó la guerra, estas imágenes son deepfakes creados con inteligencia artificial. Si miras de cerca, puedes ver pistas: dedos que se curvan de manera extraña, o ojos que brillan con una luz antinatural, todas señales inconfundibles de engaño digital.

Sin embargo, la indignación que estas imágenes fueron creadas para provocar es muy real. Las fotos de la guerra entre Israel y Hamas han ilustrado de manera vívida y dolorosa el potencial de la IA como herramienta de propaganda, usada para crear imágenes realistas de carnicería. Desde que comenzó la guerra , las imágenes alteradas digitalmente que se han difundido en redes sociales se han usado para hacer afirmaciones falsas sobre la responsabilidad de las bajas o para engañar a la gente sobre atrocidades que nunca ocurrieron. En algunos casos, se han reutilizado fotos de otros conflictos o desastres y se han presentado como nuevas. En otros, se han usado programas de IA generativa para crear imágenes desde cero, como una de un bebé llorando entre los escombros de un bombardeo que se volvió viral en los primeros días del conflicto. Otros ejemplos de imágenes generadas por IA incluyen videos que muestran supuestos ataques de misiles israelíes, o tanques pasando por barrios destruidos, o familias buscando sobrevivientes entre los escombros.

La utilización de IA para Fakenews, Rusia, China e Irán responsables de ello.

La utilización de IA para Fakenews, Rusia, China e Irán responsables de ello.

Durante la guerra entre Irán e Israel, se difundieron varios vídeos —creados con inteligencia artificial— que alardeaban de las capacidades militares de Irán, junto con vídeos falsos que mostraban las consecuencias de ataques contra objetivos israelíes. Los tres vídeos falsos más vistos llegaron a acumular en conjunto más de 100 millones de visualizaciones en diversas plataformas. Una de las imágenes, con 27 millones de visualizaciones, mostraba decenas de misiles cayendo sobre la ciudad de Tel Aviv. Otro video supuestamente mostraba un ataque con misiles contra un edificio en la ciudad israelí a altas horas de la noche. Las falsificaciones de IA también se han centrado en afirmaciones sobre la destrucción de cazas israelíes F-35, un avión estadounidense de última generación capaz de atacar objetivos terrestres y aéreos. Si estos vídeos fuera realidad, Irán habría destruido el 15% de la flota israelí de estos cazas.

Donde no hay libertad de prensa es imposible generar información fiable

Hemos presentado tres casos de países donde la libertad de expresión y menos aún de prensa independiente existe, con la cual la generación de contenido falso y malintencionado es moneda corriente amparándose en el uso pernicioso y doloso de la tecnología, en este caso, para la generación mediante IA de imágenes o información que busquen adeptos para sus causas, sin embargo, donde no hay libertad de prensa es muy dificil que la información generaba sea fiable.

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