En innumerables oportunidades desde EL ARCHIVO nos hemos referido a la polémica instalada por el funcionamiento, en el paraje Bajada del Agrio en la provincia argentina de Neuquén, de una estación de observación de espacio profundo de China. La colocación de una enorme antena y una instalación a la que solo accede personal chino genera sospechas si bien existe un convenio es firmado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y China Satellite Launch and Tracking Control General (CLTC).
China y la doble vara de Argentina para la tecnologia dual
La cuestión puntual es que CLTC es una agencia que depende del Departamento General de Armamento y de la Comisión Central Militar del Ejército chino, es decir depende de sus Fuerzas Armadas. Por otra parte en el convenio no se invalida la utilización militar de las instalaciones, además de incluir un artículo de confidencialidad de equipos, actividades y programas. Esto reavivó la polémica en relación a la utilización de la llamada Tecnología Dual, que son aquellas que pueden usarse tanto para aplicaciones civiles como militares
Por eso llama la atención la diferencia de tratamiento de ese caso con la reciente decisión del Ministro de Defensa, Jorge Taiana, de suspender y cancelar definitivamente la puesta en funcionamiento de la Estación AGSR de LeoLabs Argentina S.R.L en la localidad de Tolhuin, provincia de Tierra del Fuego. Uno de sus argumentos muestra claramente la doble vara usada en relación a la estación china:
Si bien es absolutamente comprensible la razón por la cual se decide impedir la tecnología dual en territorio argentino ya que puede ser utilizado con otros fines, es llamativo la actitud tomada con los chinos: ¿la enorme antena china en Neuquén no conlleva el mismo riesgo que los sensores radar ingleses?
Es absolutamente comprensible que el origen británico de la empresa de lugar a un argumento en relación al constante reclamo de soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, justamente bajo ocupación británica. Sin embargo, la mención de la tecnología dual abre el debate sobre el tratamiento diferente hacia uno y otro país. ¿A China sí se le deja que bajo la excusa de exploración espacial pueda monitorear datos y comunicaciones?