22 de septiembre de 2025 - 15:00 Por Lucas Garcia Cómo afectará las relaciones internacionales de Argentina con China y otros países hostiles para Javier Milei como Brasil o Colombia es uno de los interrogantes que se abren a a partir del apoyo expresado por Trump y su gabinete a la política económica argentina. ¿Deberá Argentina profundizar el alineamiento con Estados Unidos y mantener frías las relaciones con otros países?
¿Buscan condicionar a Milei?
De eso habló el exvicepresidente y excanciller Carlos Ruckauf cuando denunció un boicot interno al viaje del presidente Javier Milei a los Estados Unidos, centrado en la difusión de versiones que lo vinculaban con un posible acercamiento a los presidentes Lula da Silva (Brasil) y Gustavo Petro (Colombia), ambos de orientación política opuesta al mandatario argentino.
“Es absolutamente falso que Milei se vaya a acercar a Lula o a Petro”, afirmó Ruckauf, quien aseguró que tales versiones fueron difundidas con el claro objetivo de entorpecer las negociaciones que el Presidente lleva adelante con referentes del Partido Republicano estadounidense como Donald Trump, Marco Rubio y Scott Bessent.
Un viaje con múltiples frentes abiertos
La polémica se da en el marco de una agenda internacional de alto voltaje para el presidente argentino. La semana de Milei en Estados Unidos será decisiva. Además de un encuentro bilateral con Donald Trump y una intervención en la sede de la ONU, el Presidente intentará enviar señales de certidumbre a los mercados, que reaccionaron con dudas tras la derrota electoral del oficialismo en Buenos Aires.
Tensión diplomática y realineamiento internacional
En los pasillos de Naciones Unidas, Milei podría cruzarse con líderes que representan modelos políticos antagónicos al suyo, como Pedro Sánchez, Lula, Petro e incluso Xi Jinping. Si bien no se esperan choques abiertos, analistas señalan que el Presidente optaría por mantener una postura diplomática pragmática, evitando confrontaciones directas y preservando las relaciones bilaterales estables que gestiona la Cancillería bajo Gerardo Werthein.
Sin embargo, Ruckauf advirtió que ciertos sectores del oficialismo estarían entorpeciendo esa estrategia de alineamiento firme con Estados Unidos e Israel, al promover internamente una visión diplomática más tibia. “Esto es boicotear el viaje del presidente y lo que el presidente busca: los fondos necesarios para que no vuelva la inflación”, aseguró el exfuncionario.
Apoyo explícito desde Washington
En ese mismo sentido, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, publicó un mensaje clave en su cuenta oficial de X (ex Twitter):
“Argentina es un aliado sistémicamente importante de Estados Unidos en América Latina, y el @USTreasury está dispuesto a hacer lo que sea necesario dentro de su mandato para apoyar a Argentina. Todas las opciones de estabilización están sobre la mesa”.
Minutos después, el presidente Javier Milei le respondió con gratitud y alineamiento ideológico:
“Enorme agradecimiento al @SecScottBessent y al Presidente @realDonaldTrump por el apoyo incondicional al pueblo argentino, que hace dos años eligió dar vuelta un siglo de decadencia con mucho esfuerzo. Los que defendemos las ideas de la libertad debemos trabajar juntos para el bienestar de nuestros pueblos. Nos vemos el martes en NY”.
La denuncia de Carlos Ruckauf, lejos de ser un hecho aislado, expone una fractura delicada en la conducción del área internacional del Gobierno. Mientras Milei busca consolidar un perfil geopolítico alineado con Occidente, voces internas parecen apostar a un juego ambiguo que, según el exvicepresidente, pone en riesgo la estabilidad económica que el presidente intenta alcanzar con apoyo externo.
La intervención directa del Tesoro norteamericano y el respaldo de Donald Trump fortalecen la narrativa de una alianza estratégica entre Milei y el liderazgo republicano estadounidense, que comienza a perfilarse como uno de los ejes fundamentales del nuevo orden exterior del gobierno argentino.