El actual ciclo político en Venezuela se inició el 3 de enero de 2026 con la detención de Nicolás Maduro por parte de fuerzas federales de Estados Unidos en Fuerte Tiuna. Ante la ausencia absoluta del mandatario, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) aplicó el Artículo 233 de la Constitución Nacional. El 5 de enero de 2026, Delcy Rodríguez, quien se desempeñaba como Vicepresidenta Ejecutiva, juramentó el cargo de Presidenta Encargada ante la Asamblea Nacional.
Venezuela después de Maduro: Delcy Rodríguez y sus 110 días de administración
En Venezuela, la asunción de Delcy Rodríguez derivó en un proceso de reordenamiento marcado por la reforma judicial y la búsqueda de financiamiento externo.
El sustento jurídico de su mandato se basa en la "continuidad administrativa". Este gobierno interino se planteó originalmente para cubrir una transición técnica, aunque tras rebasar los 100 días de gestión, no se han emitido cronogramas para una nueva elección presidencial, un punto señalado por analistas internacionales como una estabilización del mando actual.
Cronología de los 100 días y hitos administrativos
El cumplimiento del primer centenar de días (abril de 2026) ha permitido sistematizar el modelo de gestión de Rodríguez. El 19 de abril, en un balance oficial, la mandataria calificó esta etapa como una "nueva fase de esperanza", enfocada en la estabilización económica y la seguridad interna.
Los hitos principales del cuatrimestre incluyen:
Enero: Control de los focos de insurrección militar tras la extracción de la cúpula anterior.
Febrero: Inicio de conversaciones indirectas con delegaciones de la administración de Donald Trump en Washington.
Marzo: Flexibilización de controles de cambio y precios para incentivar la importación de bienes básicos.
Abril: Presentación del plan de reestructuración del Poder Judicial y solicitud formal de fondos al Fondo Monetario Internacional (FMI).
Distintos informes coinciden en que, a pesar de la retórica de cambio, la estructura de control territorial por parte de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se mantiene inalterada bajo la supervisión directa de la Presidencia Encargada.
Reestructuración del Poder Judicial y control institucional
El 20 de abril de 2026, la administración de Rodríguez inició un proceso de reforma profunda del sistema de justicia. El objetivo técnico es la intervención de los circuitos judiciales y la renovación de magistrados.
Los puntos clave de esta reforma son:
Evaluación de credenciales: Revisión de la titularidad de jueces en todo el territorio nacional.
Centralización de expedientes: Creación de una base de datos única bajo control de la Vicepresidencia para casos de seguridad nacional.
Modernización técnica: Digitalización de procesos para agilizar causas mercantiles, buscando generar confianza en inversores extranjeros.
Críticos y observadores de derechos humanos señalan que esta maniobra consolida el control del Ejecutivo sobre el Judicial, eliminando los últimos vestigios de autonomía en las cortes regionales, bajo el argumento de combatir la corrupción heredada de la gestión previa.
El vector económico: Fondos del FMI y liquidez internacional
El movimiento financiero más relevante de la gestión ocurrió el 22 de abril de 2026. Delcy Rodríguez envió una comunicación formal a la Directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva, solicitando acceso a los Derechos Especiales de Giro (DEG) pertenecientes a Venezuela.
La cifra en disputa asciende a casi USD 5.000 millones que permanecen bloqueados debido a las dudas sobre la legitimidad del gobierno anterior. El argumento técnico de la administración Rodríguez es la urgencia de liquidez para estabilizar el signo monetario y financiar infraestructura eléctrica. Simultáneamente, el Departamento del Tesoro de EE. UU. ha mantenido una política de "licencias específicas" que permite a empresas como Chevron operar, generando un flujo de caja que ha permitido reducir el déficit fiscal en un 12% respecto al último trimestre de 2025.
Kristalina Georgieva (Directora FMI) declaro que “Ha confirmado la recepción de la solicitud de Venezuela, indicando que el proceso requiere "consenso entre los estados miembros sobre el reconocimiento de la autoridad gubernamental".
Geopolítica y la interacción con la administración de Estados Unidos
La relación con Washington ha pasado de la confrontación directa a una "coexistencia pragmática". La administración de Donald Trump ha mantenido una mirada vigilante pero abierta al diálogo técnico. La figura de Rodríguez es vista por el Departamento de Estado como un interlocutor capaz de mantener el orden interno y la operatividad petrolera.
En este contexto, se ha registrado la participación de funcionarios venezolanos en foros internacionales de seguridad, y se ha reportado un descenso en la retórica antiimperialista en los medios estatales. No obstante, el 20 de abril, surgieron tensiones tras un mitin en Madrid donde sectores vinculados al chavismo tradicional utilizaron consignas que fueron rechazadas por el gobierno de Rodríguez, marcando un distanciamiento con el ala radical del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Dinámica migratoria y el plan Vuelta a la Patria
De acuerdo con datos proporcionados por la Cancillería venezolana, durante los primeros 100 días de gobierno se registró el retorno de más de 5.000 ciudadanos venezolanos. Este flujo migratorio inverso se ha canalizado a través de la reactivación intensiva del "Plan Vuelta a la Patria".
Los datos duros indican:
Procedencia: El 60% de los retornados provienen de Perú, Chile y Ecuador.
Logística: Se han realizado 42 vuelos especiales de la estatal Conviasa entre enero y abril de 2026.
Impacto social: La administración utiliza estos datos para proyectar una imagen de normalización social, aunque organizaciones independientes subrayan que la cifra de salidas mensuales sigue superando a la de retornos, con un saldo migratorio neto aún negativo.
Registro de declaraciones oficiales y posturas diplomáticas
El periodo ha estado marcado por intervenciones puntuales que definen la línea discursiva del gobierno y la respuesta de la comunidad internacional. Delcy Rodríguez (19 de abril, Palacio de Miraflores) declaró "Venezuela entra en una etapa de esperanza real, basada en la producción y el respeto a la ley. Hemos superado la inestabilidad de los primeros días de enero para construir una gobernanza de resultados".
Por su parte, el Vocero del Departamento de Estado (CNN, 21 de abril) opino: "Observamos los movimientos de la administración Rodríguez. Nuestra prioridad es la seguridad energética regional y la protección de los derechos civiles. El acceso a fondos internacionales dependerá de pasos verificables hacia la transparencia judicial".
María Corina Machado (Líder de la Plataforma Unitaria) dijo "La ausencia de un cronograma electoral es un vacío que no puede llenarse con reformas judiciales. La legitimidad técnica de la señora Rodríguez tiene fecha de vencimiento".
Impacto proyectado y agenda inmediata
A 110 días del inicio de la gestión, los indicadores muestran una estabilización de la producción petrolera en torno a los 900.000 barriles diarios. La agenda inmediata de la administración Rodríguez se centra en tres pilares:
Aprobación del FMI: La obtención de los USD 5.000 millones se considera vital para evitar una nueva devaluación en el segundo semestre de 2026.
Cumbre de Seguridad Regional: Prevista para mayo, donde se buscará el reconocimiento pleno por parte de los países del Grupo de Lima y la OEA.
Abastecimiento eléctrico: Ejecución de convenios con empresas chinas para la recuperación de las turbinas de la Central Hidroeléctrica de Guri.
El gobierno de Delcy Rodríguez se caracteriza, en suma, por ser una administración de continuidad pragmática, donde la prioridad ha sido la inserción de Venezuela en los circuitos financieros globales y la consolidación del control interno mediante la reforma de las instituciones judiciales, postergando la resolución de la disputa electoral por la presidencia definitiva.