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Otro efecto de la pandemia

La inflación como fenómeno global

Aunque los países desarrollados parecían haber logrado dejarla atrás, hoy la inflación constituye un fenómeno de carácter global que permea todas las fronteras

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5 de mayo de 2022 - 22:16 Por Damian Szvalb

Propiciada por la pandemia, y a la vez que profundizada por la guerra ruso-ucraniana, la inflación mundial llegó para quedarse. En particular, la crisis energética, la imposición de sanciones y una reducción en la oferta de determinados bienes generaron un aumento en los precios en todas las latitudes.

Ya a fines de 2021 los expertos señalaban con preocupación los incrementos en los índices de precios que se evidenciaban en Estados Unidos, Japón y Europa. No obstante, el pánico en los mercados financieros y de materias primas, la espiral inflacionaria mundial, la suba de los precios de los alimentos y la intensificación de las protestas también han afectado a los mercados emergentes en Asia y América Latina por igual.

La situación alrededor del mundo

En Estados Unidos la tasa de inflación interanual de marzo alcanzó el 8,5%, la cifra más alta registrada en los últimos cuarenta años. La variación en los precios es producto de un marcado aumento de la demanda y una ausencia de oferta suficiente para hacerle frente. El incremento de los precios no estuvo acompañado por una mejora en los salarios, encareciendo el costo de vida y afectando a los consumidores estadounidenses.

Como consecuencia, la Reserva Federal se ha visto obligada a subir las tasas de interés en un esfuerzo por controlar la inflación. Esta semana, su presidente Jerome Powell anunció un aumento del 0,5%. La medida elevó las tasas al 1%, aunque se prevé que se implementen nuevos aumentos en junio y julio para que éstas se ubiquen en torno al 2%. El endurecimiento de la política monetaria estadounidense ya impactó en las tasas de interés de los bonos del Tesoro y en los tipos hipotecarios, así como también en la revalorización del dólar. La moneda norteamericana se encuentra en su nivel más alto desde el cambio de milenio respecto a las demás divisas principales. Cabe considerar que esta decisión corre el riesgo de provocar una recesión.

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Inflación interanual de países miembros de la OCDE y de las principales economías del mundo

Inflación interanual de países miembros de la OCDE y de las principales economías del mundo

En Europa, el promedio inflacionario es del 7,5% y tanto Alemania como España registraron una inflación interanual igual o superior al 5%. Estos valores se encuentran marcadamente por encima de todos los registros de las últimas tres décadas. El aumento de los precios supone una diferencia contrastante con el 3% estimado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en sus proyecciones para la eurozona durante 2022. Al otro lado del canal de la Mancha, la inflación también se aceleró en los últimos meses. Ya alcanzó el 7% y se espera que supere el 8,5% hacia la segunda mitad del año. Sin embargo, las autoridades del Banco de Inglaterra confían en que las causas que han propiciado la espiral inflacionaria -léase la suba en los precios de la energía y de los bienes de importación- no persistirán en el tiempo. Por lo tanto, aunque este año se registre un pico, son optimistas sobre la posibilidad de una baja considerable en el mediano plazo.

Por otra parte, en Turquía el impacto de la guerra ha sido sumamente significativo. El país euroasiático ya se encontraba fuertemente golpeado por la doble crisis inflacionaria y financiera internacional. La invasión rusa a Ucrania profundizó aún más la devaluación de la lira y la ausencia de bienes de origen ucraniano empujó al alza los precios de los alimentos.

Aunque tradicionalmente más resilientes, las economías del continente asiático tampoco lograron escapar a este fenómeno generalizado. Dada su dependencia energética, Japón es particularmente sensible a las variaciones en la cotización internacional del gas así como de su disponibilidad. Es por ello que Tokio se comprometió a transicionar hacia una diversificación de las fuentes de energía que le permita desligarse de Rusia.

Otros países de Asia que registraron aumentos superiores a los previstos fueron China, Indonesia, Filipinas, Tailandia, Sri Lanka, Bangladesh y Nueva Zelanda. En Pakistán se espera que la tasa inflacionaria alcance el 15% de aquí a septiembre. En estas economías, la aceleración de los costos de producción supone un escenario grave a nivel mundial de cara a los próximos meses.

Más números

Entre los países miembros de la OCDE y otras ocho principales economías del mundo, distintos estudios ubican a Turquía y a la Argentina a la cabeza del ranking inflacionario con 61,1% y 52,3% interanual, respectivamente. Otros países con cifras de dos dígitos son Brasil (11,3%), Sri Lanka (19%) y Rusia, que antes del inicio de la guerra registró una tasa del 16,7%. Por debajo de la marca de los diez puntos se ubican: Estados Unidos (8,5%), la eurozona (7,5%), México (7,4%), Reino Unido (7%), India (6,9%), Canadá y Sudáfrica (5,7%), Corea del Sur (4,1%), Indonesia (2,6%), Arabia Saudita (1,6%), China (1,5%) y, finalmente, Japón (0,8%).

¿Qué nos depara el futuro?

De acuerdo con el FMI, la duración del episodio inflacionario dependerá de dos factores: en primer lugar, la interacción entre la persistencia de la contracción del mercado laboral, las disrupciones en las cadenas de suministro y la respuesta de los principales bancos centrales y, en segundo término, la duración de la guerra en Ucrania y su impacto en los precios de la energía, de los alimentos y sobre el crecimiento mundial.

El organismo internacional pronostica una moderación de la inflación hacia fines de 2022 que permitiría que el crecimiento de la economía global logre resistir los efectos negativos de la guerra ruso-ucraniana, ubicándose alrededor del 3,6%.

A su vez, se espera que esta desaceleración de la presión inflacionaria se mantenga durante los próximos años, llevando las tasas a cerca del 5% en la mayoría de las economías emergentes.

Por último, el Banco Mundial prevé que aunque los precios se estabilizarán entre 2023 y 2024, la inflación continuará al alza hasta dentro de dos años como consecuencia de la persistencia de factores de desestabilización derivados tanto de la pandemia como del conflicto armado en Europa del Este. A su vez, el organismo multilateral ha advertido que este escenario agudizará la crisis de inseguridad alimentaria que afecta a un gran número de países. Las proyecciones indican que los precios de los productos agrícolas y minerales aumentarán un 20% en los próximos dos años. De este modo, la espiral inflacionaria que actualmente golpea al mundo entero continuará agravando las brechas de desigualdad tanto dentro como entre países.

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