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La estrategia de la OPEP

Petroleo mundial: incrementos en un mercado que se vuelve difícil de administrar

El mercado del petroleo atraviesa atraviesa uno de las situaciones mas complejas por las guerras en Medio Oriente y entre Rusia y Ucrania.

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17 de julio de 2026 - 12:23 Por Fiamma Tognoli

Durante gran parte de las últimas cinco décadas, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) fue el principal actor capaz de influir sobre el mercado petrolero mundial. A través de cuotas de producción coordinadas entre sus miembros, el cartel buscó equilibrar la oferta y la demanda para reducir la volatilidad de los precios y preservar los ingresos de los países productores.

Ese modelo continúa vigente, pero atraviesa uno de sus momentos más complejos desde la creación de la alianza OPEP+ en 2016, cuando la organización incorporó a productores externos como Rusia para coordinar la política petrolera. La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, los ataques contra infraestructura energética y una demanda mundial cada vez más incierta están modificando el contexto en el que el grupo intenta mantener la estabilidad del mercado.

Cinco meses consecutivos de aumentos de producción

El 5 de julio de 2026, siete integrantes de la OPEP+ (Arabia Saudita, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán) decidieron incrementar su producción conjunta en 188.000 barriles diarios a partir de agosto.

La decisión forma parte del proceso gradual de reversión de los recortes voluntarios anunciados originalmente en abril de 2023, cuando varios productores retiraron del mercado 1,65 millones de barriles diarios para sostener los precios internacionales.

En su comunicado oficial, el grupo reiteró que la restitución de esos volúmenes continuará dependiendo de las condiciones del mercado y aclaró que mantiene plena flexibilidad para acelerar, pausar o incluso revertir el proceso si la situación internacional vuelve a deteriorarse. También confirmó que seguirá supervisando el cumplimiento de las cuotas mediante el Joint Ministerial Monitoring Committee (JMMC), el comité encargado de monitorear la producción de los países participantes y de garantizar que quienes hayan producido por encima de sus cuotas desde enero de 2024 compensen ese exceso con recortes adicionales más adelante.

Como parte del acuerdo, Rusia aumentará su producción en aproximadamente 62.000 barriles diarios, elevando su cuota hasta 9,887 millones de barriles por día durante agosto.

El incremento aprobado constituye el quinto aumento mensual consecutivo de producción durante 2026 y refleja la intención del grupo de devolver progresivamente al mercado parte del petróleo retirado durante los últimos años.

Producir más no garantiza exportar más

Sin embargo, aumentar las cuotas de producción no garantiza automáticamente que ese petróleo llegue al mercado.

Durante los últimos meses, la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán afectó el funcionamiento del Estrecho de Ormuz, el corredor marítimo por el que normalmente transita cerca del 20% del petróleo comercializado por vía marítima y aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado (GNL).

Las interrupciones parciales del tránsito marítimo limitaron la capacidad de varios productores del Golfo para exportar normalmente su crudo. Incluso después de la reapertura parcial de la ruta, las tensiones militares continuaron generando incertidumbre sobre la continuidad de los embarques.

La demanda también cambia el escenario

Los desafíos para la organización no provienen únicamente de la oferta. En su Monthly Oil Market Report publicado el 13 de julio de 2026, la OPEP redujo por tercera vez consecutiva su previsión de crecimiento de la demanda mundial de petróleo para 2026.

La organización ahora estima que el consumo aumentará 780.000 barriles diarios, por debajo de los 970.000 barriles diarios proyectados en el informe anterior. Según el documento, la revisión refleja principalmente las consecuencias económicas derivadas del conflicto en Medio Oriente, que durante varios meses alteró el comercio energético internacional y generó incertidumbre sobre la actividad económica global.

No obstante, la organización mantiene una visión relativamente optimista respecto de la segunda mitad del año. Considera que la economía mundial mostró una mayor resiliencia de la esperada durante el primer semestre y sostiene que una reducción de las tensiones geopolíticas podría favorecer una recuperación tanto del comercio como del consumo energético. En línea con esa evaluación, la OPEP mejoró su proyección para 2027, cuando espera que la demanda aumente 1,94 millones de barriles diarios.

Rusia enfrenta dificultades adicionales

Mientras la OPEP intenta normalizar gradualmente la oferta, uno de sus principales socios también enfrenta problemas internos.

El 30 de junio de 2026, el Kremlin confirmó que analizaba importar gas para estabilizar el mercado doméstico, una decisión poco habitual para uno de los mayores exportadores de petróleo y combustibles del mundo. Días después, el 6 de julio, Ucrania informó un ataque con drones contra la refinería de Omsk, la mayor instalación de refinación de Rusia y responsable de aproximadamente el 10% de la capacidad nacional de procesamiento de petróleo.

Los ataques contra infraestructura energética rusa se han intensificado desde comienzos de año y comenzaron a afectar la disponibilidad de combustibles en distintas regiones del país, agregando un nuevo factor de incertidumbre sobre la oferta energética global.

La combinación de estos factores (cuotas que aumentan mes a mes, rutas marítimas todavía condicionadas, una demanda que la propia organización revisó a la baja y uno de sus principales socios con problemas de refinación) deja a la OPEP+ administrando un mercado cada vez más sensible a variables que exceden su control directo.

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