Ni el análisis más pesimista de Rusia podía prever que a más de 4 años de la invasión a Ucrania, la guerra no solo estaría sin concluir sino que además comenzarían a sufrir efectos de la misma, al punto que hoy hay una grave situación vinculada a la escasez de combustibles.
La guerra en Ucrania y sus efectos en Rusia en el suministro de combustible
Tras más de 4 años de guerra, la tensión en Rusia se agravó en las últimas semanas porque varias plantas quedaron afectadas tras ataques con drones ucranianos.
Los ataques de Ucrania a la capacidad de generación de combustible en Rusia
Si hay algo que ha caracterizado a esta guerra iniciada en 2022 es la intención de ambos contendientes de buscar generar daño en estructura sensible y logística. Así lo demuestra, uno de los últimos intentos de Ucrania en ataques a refinerías y buscar así un intento de asestar un golpe a la maquinaria bélica de Putin y forzarlo a un alto al fuego. Estas acciones buscan entre otras cosas también generar descontento en la población civil que comienza a sentir la caótico que puede ser algo tan simple como cargar nafta.
Ucrania mantuvo su intenso fuego de drones sobre Rusia que provocaron un incendio en la refinería de Slavyansk-na-Kubani, una localidad de la región rusa de Krasnodar, al este de Crimea, según el gobernador Veniamin Kondratyev. La caída de los artefactos mató a una persona en Slavyansk e hirió a otra en una aldea cercana, de acuerdo con las autoridades regionales. La refinería, gestionada por Slavyansk ECO, tiene una capacidad de unos 100.000 barriles al día y es un proveedor clave de combustible para la Crimea ocupada por Rusia. La instalación ha sido objeto de repetidos ataques desde el inicio de la guerra, según se informa, un ataque perpetrado el 26 de enero causó daños en componentes de una unidad principal de procesamiento de crudo de las instalaciones.
Volodimir Zelensky también sostuvo que una segunda refinería rusa, en la región de Yaroslavl, a unos 700 kilómetros de la frontera ucraniana, fue alcanzada durante los ataques nocturnos. La refinería Slavneft-Yanos de Yaroslavl es la quinta más grande de Rusia, con una capacidad de unos 15 millones de toneladas al año, lo que equivale a unos 300.000 barriles al día. La planta, propiedad conjunta de unidades de Rosneft Oil Co. y Gazprom PJSC, suministra combustible al centro y noroeste de Rusia y ha sido objeto de al menos cuatro ataques desde diciembre de 2025.
Rusia reconoce los problemas y hay descontento en la población
Fuentes del gobierno ruso citadas por la agencia oficial TASS han afirmado que “Debemos reconocer que [el mercado de combustibles] está experimentando problemas y escasez, por lo que estamos viendo filas. A veces, las gasolineras funcionan de forma irregular. La escasez ha surgido por razones obvias, porque nuestras refinerías están siendo cerradas para reparaciones debido a ataques con drones. A su vez ll gobierno ruso adoptó la decisión de suspender las exportaciones con el objetivo de priorizar el abastecimiento interno y evitar que la situación se deteriore aún más. “Hemos prohibido temporalmente la exportación de gasolina y diésel principalmente para cubrir las necesidades del mercado interno. Haremos todo esto para estabilizar la situación”, afirmaron.
Por otro lado, el descontento en la población se comenzó a conocer, la BBC ha recogido al respecto diversos testimonios que así lo demuestran:
Yekaterina nos dijo que no estaba contenta y que había pánico porque todo el mundo piensa que no habrá petróleo. Pero todo estará bien, añadió, "solo hay que reorganizar la distribución de petróleo". Según Elmar, la situación era "muy mala" y se quejó de que los precios subían debido a la escasez de combustible. "Se pierden horas para llenar el tanque", dijo. "Ahora mismo estoy planeando un viaje a Daguestán, pero no sé si debería ir en auto o no, porque hay muchísimos problemas con la gasolina".
Le pregunté quién tenía la culpa. "En nuestro país, no se puede decir a qué se debe ni quién tiene la culpa", dijo con una sonrisa cómplice. En Rusia, la mayoría no se siente con derecho a criticar al presidente, ni siquiera al Kremlin, en público. Valery comentó que le resultaba extraño tener que hacer cola en un país que extrae tanto petróleo. Atribuyó la culpa tanto a la falta de preparación rusa como a los misiles ucranianos. "No tengo ganas de acostumbrarme a las colas", dijo. "Espero que la situación cambie pronto y no se prolongue".
Si bien, la popularidad de Putin sigue siendo de alta consideración para los rusos, la prolongación del conflicto y una posible crisis de abastecimiento de combustibles podría generar cambios en estos guarismos, sobre todo si observamos las imágenes que se han observado en los últimos días